Rotaract

 

Rotaract
                No es mi intención, dar una definición de Rotaract en este pequeño escrito o explicar la historia de este programa. Lo que deseo es hacer una pequeña reflexión personal de lo que significa Rotaract.
Esta meditación surge por una experiencia vivida cuando salía de mi trabajo. Una señora se me acercó, y me pidió ayuda para poder alimentar a sus hijos. Afortunadamente ese día no tenía nada de efectivo, y al decírselo las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. Digo afortunadamente, porque eso hizo que buscará otra solución para ayudarla, y no recurriera a lo que hacemos en muchas ocasiones: darle unas cuantas monedas que sobran en el bolsillo y seguir el camino. No es importante ahondar en la solución encontrada, sino que la mujer  logró volver a su casa con alimento para sus hijos. Gracias a esto, pude entender una de las grandes enseñanzas que me ha dado Rotaract.
            Sabemos, todos los que pertenecemos a la gran familia rotaria, que el objetivo principal de este programa para jóvenes es formar líderes a través del servicio. Sin embargo, quizás,  no todos nos detenemos a pensar en la clase de líderes que forma Rotary: líderes con una gran conciencia social. 
            Muchos de los que ahora somos rotaractianos comenzamos esta aventura con la idea de ayudar a nuestras comunidades. Estamos al tanto de las necesidades que existen en el país, por los medios de comunicación. Sin embargo, no es hasta que visitamos las comunidades, que nos encontramos con la pobreza y otras carencias.   Es entonces cuando estos problemas pasan de ser números y estadísticas a ser una realidad tangible. Así,  surge un sentimiento de empatía dentro de nosotros. 
            Por medio de los diferentes proyectos que realizamos, nos entrenamos en diversas actividades que nos serán útiles en nuestra futura vida profesional, y a la vez estrechamos grandes lazos de amistad. Igualmente podría comenzar a enumerar todos los objetivos de Rotaract para ejemplificar todo lo que ganamos al ser parte de la familia rotaria. Aún así, hay otras grandes retribuciones, a saber: una sonrisa de felicidad, un abrazo de agradecimiento y la satisfacción de haber ayudado a alguien.
            Después de haber vivido la experiencia de ser rotaractiano es imposible darle la espalda a los sectores más necesitados de nuestro país. Es impensable mantenerse al margen de los problemas nacionales.
            Estos son los líderes que se han desarrollado en el mundo de Rotary  durante los 40 años que tiene este programa de existir; son  los líderes que necesita un país. 
Líderes que dan de sí, antes de pensar en sí; y que trabajan cada día por un gran sueño en común: promover la comprensión, la buena voluntad y la paz entre las naciones.
                                                      
                                                      Gabriel Álvarez
Presidente
Club Rotaract
San San José Noreste